Como en los GT3 RS, el coche viene sin aire acondicionado ni radio, aunque el comprador puede elegir montarlos a parte (y conociendo a Porsche, no sabemos si será a cambio de una buena suma de dinero).
La caja de cambios de serie es la PDK de doble embrague, que permite a este pequeño misil biplaza coger los 100 por hora en 4,8 segundos. La suspensión es más radical que la de cualquier otro Boxster, y prescinde de los amortiguadores de tarado variable para optar por una configuración fija y firme.
Todo esto, unido a un kit de carrocería realmente atractivo coronado por las dos jorobas tras los arcos de protección ante vuelcos, completan un roadster radical, digno heredero de los 550 del siglo pasado.
El precio será de unos atractivos 53.100 euros, impuestos aparte, lo que se puede transformar en unos 65.000€ una vez puesto en España, por ejemplo. Realmente creo que, por primera vez, una versión aligerada de Porsche está al precio que debe…![]()
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